Eres un obsesivo compulsivo, me dijeron en alguna ocasion y ahora tengo la certeza de la veracidad de esas palabras.
Apenas te vi, te reconoci de inmediato, sigues siendo mi musa, he dejado de realizar muchas actividades y hoy me doy cuenta que han sido por tí. Soy como un niño al que tienes que indicarle por donde ir, como hacerlo y en que momento. Ya me empezaba a acostumbrar a estar sin tí y hoy apareces nuevamente.
Sentado en la barra con mi sonrisa estupida y una cerveza oscura, trato de fijar mi atención, pero irremediablemente volteo a verte, estas divina, tal como te imagine, no puedo dejar de admirarte pero volteo por temor a verme descubierto, acaso mi imaginacion me ha hecho pensar que has volteado a verme. Esos lentes te dan un aire de intelectualidad que me resultan aún mas cautivantes, te persigo adonde vas esperando algún momento para abordarte, pero me resulta imposible, en escasos minutos me termino cerveza tras cerveza con la esperanza que el efecto de la deshinibicion que produzca el licor en mi cobardia , me permitan acercarme a ti, soy un extraño rodeado de personas que me saludan pero que desconozco por completo.
Mientras tanto, el escritor se encuentra rodeado de gente, todos felicitandolo y comentando, tengo que decirle mi opinion, parezco un conejo asustado, esperando a ser cazado. Me estorba demasiado la máscara de persona segura e introvertida. Termino limitandome a pedir el autografo obligado y a hacer un comentario estupido respecto a los conflictos existenciales necesarios para ser un escritor.
Definitivamente me cuesta trabajo aceptar ciertos conceptos, son demasiado nobles para mi, coincido en que la mejor forma de combatir la delincuencia y la violencia en las calles es por medio de la educacion y la cultura, pero ¿que hacer con los delincuentes de cuello blanco?, con los multihomicidas disfrazados de redentores, después de tanto agravio ¿como pensar en ser pacifico?
Retomo mi busqueda.
Te pierdo de vista por un momento, no me atrevo a interrumpir tu platica, sales del lugar con el cuate de los libros , decido esperar a que regreses, lo que no sucede, salgo apresurado a buscarte pero es tarde, nuevamente te he perdido. La noche me invita a caminar, volvere a mi capsula de seguridad. Hasta pronto mi pequeña...
martes, 27 de septiembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario