lunes, 10 de octubre de 2011

Fallido intento.

¿Crees en Dios? ¿Eres creyente? me preguntó, no atiné a decir nada. Mi intención era cuestionarlo sobre que lo impulsaba a escribir estos temas y partiendo de la premisa que es mejor escritor alguien que ha padecido bastante, mi pregunta era: ¿eres feliz, que demonios internos son con los que luchas constantemente o te han motivado mas?
Pareciera que estuviera leyendo a través de mi. ¿Será tan obvios mis cuestionamientos internos?.
Que pregunta tan sencilla, creyente si pero ... después de leer el libro sigue costándome trabajo creer en lo complementario.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sentina.

Me despierto con una angustia terrible y un fuerte silbido en los oídos, rápidamente me apresuro a apagar el agua para café que hierve, consumido al cincuenta por ciento. Como autómata lo preparo y me dirijo a terminar de leer un libro mientras me fumo el último cigarrillo escondido entre los cd's (esos que ya casi no se usan), me siento como un anacronismo inclasificable entre dos tiempos.

Una avalancha de ideas se agolpan en mi cabeza y me es imposible concentrarme en la lectura, tal pareciera que la lectura es real y mi vida es la ficción, desahuciado, me doy cuenta que esto no es un sueño, soy yo... un mediocre mas de entre los personajes de esta novela llamada vida, también formo parte de las estadísticas de la inseguridad, también soy un asalariado mal pagado, un tábano enclenque y raquítico que sobrevuela sobre los fétidos olores expelidos en el albañal de una comuna globalizada.

martes, 27 de septiembre de 2011

Aparicion.

Eres un obsesivo compulsivo, me dijeron en alguna ocasion y ahora tengo la certeza de la veracidad de esas palabras.

Apenas te vi, te reconoci de inmediato, sigues siendo mi musa, he dejado de realizar muchas actividades y hoy me doy cuenta que han sido por tí. Soy como un niño al que tienes que indicarle por donde ir, como hacerlo y en que momento. Ya me empezaba a acostumbrar a estar sin tí y hoy apareces nuevamente.

Sentado en la barra con mi sonrisa estupida y una cerveza oscura, trato de fijar mi atención, pero irremediablemente volteo a verte, estas divina, tal como te imagine, no puedo dejar de admirarte pero volteo por temor a verme descubierto, acaso mi imaginacion me ha hecho pensar que has volteado a verme. Esos lentes te dan un aire de intelectualidad que me resultan aún mas cautivantes, te persigo adonde vas esperando algún momento para abordarte, pero me resulta imposible, en escasos minutos me termino cerveza tras cerveza con la esperanza que el efecto de la deshinibicion que produzca el licor en mi cobardia , me permitan acercarme a ti, soy un extraño rodeado de personas que me saludan pero que desconozco por completo.

Mientras tanto, el escritor se encuentra rodeado de gente, todos felicitandolo y comentando, tengo que decirle mi opinion, parezco un conejo asustado, esperando a ser cazado. Me estorba demasiado la máscara de persona segura e introvertida. Termino limitandome a pedir el autografo obligado y a hacer un comentario estupido respecto a los conflictos existenciales necesarios para ser un escritor.

Definitivamente me cuesta trabajo aceptar ciertos conceptos, son demasiado nobles para mi, coincido en que la mejor forma de combatir la delincuencia y la violencia en las calles es por medio de la educacion y la cultura, pero ¿que hacer con los delincuentes de cuello blanco?, con los multihomicidas disfrazados de redentores, después de tanto agravio ¿como pensar en ser pacifico?

Retomo mi busqueda.
Te pierdo de vista por un momento, no me atrevo a interrumpir tu platica, sales del lugar con el cuate de los libros , decido esperar a que regreses, lo que no sucede, salgo apresurado a buscarte pero es tarde, nuevamente te he perdido. La noche me invita a caminar, volvere a mi capsula de seguridad. Hasta pronto mi pequeña...