lunes, 20 de julio de 2009

Feliz cumpleaños a mi.

No me esperaba que importara algo, mas que para las tres personas que amo.
Hace algunos días fue mi cumpleaños y para mi eso de celebrar esta fecha, pues como que pasa a segundo término, por un lado es un año mas de vida, de experiencias buenas y malas, pero también soy un año mas viejo. Jeje.

Mis cumpleaños en mis años de andadas, significaban solo una cosa: peda segura, de ahí en fuera, los que si recuerdo con alegría fueron algunos de niño, aún a falta de mi padre que a veces se acordaba para llamarme.
Desde que tengo a mi familia estos últimos doce años han sido lo mejor que me pudo haber pasado, sin embargo en esta ocasión, algo que me llamó la atención es que varios de mis compañeros se acercaron a mi para reunirnos un rato, tal vez no tendría mayor relevancia si se considera que lo han hecho en otras ocasiones, pero ahora fué distinto y eso uno lo percibe, no fue el mero protocolo de partir el pastel y esas cosas, ahora sentí muestras reales de afecto y eso si que fue significativo, a lo mejor no estoy tan mal en lo que hago.

Esto me llevó a una introspección y creo que a partir de ahora, haya o no festejo, aprovecharé estas fechas para darme un espacio de análisis y diagnóstico que me permitan proyectar, planear y reprogramar mis acciones. Además de destacar que mis hijos, casi simultáneamente cumplen años conmigo.

Feliz cumpleaños y no cumpleaños cada día.

miércoles, 1 de julio de 2009

Hasta luego amigo.

Aun me parece que me está viendo, me escudriña con su mirada acusadora, lo sé, lo siento, fui yo quien lo asesinó...

Todo comenzó hace algunos años, iniciaba un rumbo distinto, horizontes e ilusiones de vida nueva aparecían, fue en ese momento que apareciste, con tu ánimo y energía interminables, me regalaste momentos de alegría y de enojo también hay que decirlo.
Cuando te pedía tu compañía nunca dudabas en estar conmigo, crecimos juntos y con el tiempo fuiste cambiando, mas bien yo te cambié. Mis prioridades ya eran otras y mi lejanía hacia tí te hizo adoptar primero una actitud de rebeldía, pero después se tornó triste, tu presencia por momentos recuperaba esa chispa, para nuevamente dar paso a la tristeza, a la melancolía.
La rutina, el trabajo, las múltiples ocupaciones me aislaron completamente de ti, solo vivias tu vida, a lo mejor tan rutinaria como la mía. Hasta que un día, después de todos estos años, la enfermedad agobió tu cuerpo, el médico te llenó de medicinas y me viste preocupado, ahora si te dedicaba mas tiempo, tal vez pensaste que era mejor seguir así con la enfermedad, para que me mantuviera atendiendote, mimándote, acariciándote. Que egoista he sido...
Al fin te estabas recuperando y me hice el propósito de cambiar, de dejar de ser el egoista de siempre y de brindarte tu espacio, hice planes para nuestro futuro.
Pero entonces; lo inevitable, la muerte había rondado demasiado cerca y no estaba dispuesta a soltarte, sucedió en el momento en que nos reencontrabamos, ese brillo perdido anteriormente aparecía en todo tu ser y así sin más moriste, te abracé a mi pecho y pude sentir tu calor aún, te hablé y te pedí perdón, pero ya nada podía hacerse, ya no reaccionaste, te quedaste viendome cara a cara, como reprochándome por todo ese tiempo que perdí, como diciéndome: te quise mucho.

No podía soportarlo, no lloré en ese momento, solo compartí mi tristeza contigo hasta que estuvimos a solas, lloré como un niño, hasta que ya no salieron mas lágrimas. Tus ojos almendrados quedaron fijos en mi mente, cuando te enterré no pude evitar pensar que fuí yo el culpable de tu muerte, tal vez fue lo mejor para todos, no era justo que siguieras sufriendo, me dijeron que alguien te envenenó, no lo sé, acaso fuí yo con mi indiferencia.
Sólo sé que perdí a un amigo, compañero, guardian...

Han sido varios los cercanos a mi, que han muerto y la muerte es la misma en todos los seres vivos que forma parte de la vida misma, no debemos odiarla, tampoco buscarla, simplemente aprender de ella.

A algunos meses de tu muerte, te envío mis cariños a donde quiera que estes amigo. Gracias por tus juegos, tus travesuras, tus arañazos y mordidas.